Chequeo de lunares

El chequeo de lunares es una práctica por la cual examino completamente al paciente con el fin de cerciorar la ausencia de lesiones malignas. Utilizo el dermatoscopio, herramienta clave que sirve para evidenciar estructuras que a simple vista no se pueden observar.
Es fundamental hacerlo por lo menos una vez al año, ya que el cáncer de piel es más frecuente de lo que pensamos y, diagnosticado a tiempo, podemos CURARLO.

 

Algunas lesiones que he constatado son: melanoma, carcinoma basocelular, carcinoma escamoso, nevos displásicos, nevos de juntura y congénitos.